SANTO DOMINGO. Las micro, pequeñas y medias empresas (Mipymes) que desean operar cumpliendo todos los requisitos legales del país se enfrentan cada día a diferentes retos y desafíos que hace más difícil el mantenerse a flote. En esta ocasión RD Tributa destaca tres de esos retos a modos de que los empresarios los tengan presente y puedan buscar soluciones para los mismos.
Número 1, A un Pueblo sensible y exigente
Luego de iniciar un negocio formal en la República Dominicana, una Mipyme se enfrenta a los retos y desafíos de un pueblo, en gran medida, de bajos ingresos, pero que busca productos de calidad al más bajo precio.
En ese sentido, el empresario tiene que hacer una ingeniería bastante compleja para ofrecer lo que quiere el cliente, productos con las tres B, es decir bueno, bonito y barato, lo que resulta bastante difícil cuando se calculan los distintos costos que tiene la empresa y la rentabilidad que debe sacar para su propio sustento y pagar a los socios si los tuviera. Y sobre todo tener la paciencia de Job para lidiar con algunos clientes que son sensibles, exigentes y quieren el producto a “precio de vaca muerta”
Número 2, A un Estado que te ofrece poco pero te quita mucho
El empresario Mipyme debe tener bien claro que el principal socio que tiene es el Estado dominicano al cual hay que pagarle un 27% de las ganancias sin importar que los servicios públicos que debe ofrecer para la correcta operación hayan sido deficientes.
Un socio cualquier en tu empresa debe tener una asignación específica, ya sea aporte de capital, de la idea de negocio, de un activo importante o de la búsqueda de los clientes, pero el Estado solo te da los permisos para operar y los servicios públicos para el correcto desempeño en muchas ocasiones es deficiente, pero de todos modos es dueño de más de una cuarta parte de las ganancias.
Número 3, A una Competencia desleal
También las Mipymes dominicanas se enfrentan en gran medida una competencia desleal que le afecta muchísimo en su rentabilidad. Alrededor del 55% de la economía dominicana es informal y cuando dos empresas de la misma rama operan en condiciones diferentes, es decir la que es informal no paga impuestos pero la que está formalizada debe pagarlos, teniendo así una desventaja que afecta su flujo de caja.



